Una vez viví un amor con el que siempre había soñado. Por primera vez en mi vida comprendí que lo más íntimo no es la cercanía física. Lo más íntimo es mirarse a los ojos sin apartar la mirada — y llorar de felicidad.
Esa experiencia, junto con el deseo de profundizar una conexión sutil y sincera, se convirtió en la base de esta baraja.
Cada ilustración está dibujada a mano por mí, y cada práctica ha sido elegida con mucho cuidado.
Creé esta baraja, ante todo, para mí y para mi pareja, lo que significa que seleccioné y puse en ella lo mejor que tenía.
Y espero de corazón que pueda ofrecer a alguien momentos inolvidables, una intimidad consciente y nuevos descubrimientos en su camino compartido.